esta es mi alma, bienvenido sea al que no me conocía y al que creía hacerlo tambien. por que nunca nadie llega a conocerme del todo y a ver detrás de mi caparazón. soy parte de esto, de lo negativo que contrasta con lo rosa de la vida.
también creo en los días malos pero no por eso pierdo la fe en los buenos. también hablo de lo inseguro como hablo del amor, y sé que llorar a veces tiene sus frutos y sus beneficios.
tengo 18 y ya sé como viene la mano en la tristeza. sé de llorar por muerte, y por amor, sé de llorar por felicidad y porque sí. sé lo que es llorar hasta mojar del todo la almohada. sé lo que es esperar más un abrazo que un pañuelo. sé de ansiedad, de inseguridad. sé lo que es ese pinchazo en el pecho que no te deja respirar, se del dolor en la garganta por esos nudos, se de la inexpresion que a veces tengo, de las palabras que no salen aunque quieras. se de ese dolor en el corazón por haber perdido algo que queria. se de la angustia por tener demasiadas imperfecciones. me se la tristeza de memoria y hoy lloré.
lloré hasta que mis ojos quedaron chinos y rojos, lo hice otra vez, mojé las páginas de mi cuaderno de poesia sin querer, la gravedad fue la que trajo estas lagrimas al papel. y al levantarme mamá me dijo parecés asiática. se dió cuenta como estuve por la noche por mi mirada, jamás porque largue una lágrima adelante de terceros. cuento con una sola mano delante de todos los que lloré, casi nadie nunca me vé llorar, lloro a oscuras y abajo de la sabana, como si tuviera cinco años, a veces lloro porque me falta amor, por decepcion, y a veces me siento mal, mal conmigo. siento que soy sensible y el corazón se me dobla a la primera, a veces me siento morir y quiero desaparecer, me siento vulnerable, a veces me admiro la paciencia con que llevo el dolor en la espalda, con todo lo que tuve que cargar desde que tengo memoria, de las cantidades de veces que me dijeron ahí voy a estar y se fueron. de las veces que me han dicho sos especial, y se van, de nuevo. pero yo me admiro. a veces, no otras, como hoy que lloré y me sentí de nuevo debil aunque se que llorar esta bien, y es humano, de hecho hice un poema sobre eso. sobre lo lindo que es llorar y descargar la furia que llevo adentro, no importa si camino sobre vidrios rotos, se volver a empezar con los pies astillados y sangrando, se volver a escribir sobre mi papel mojado de lagrimas. sé que siempre, por más que caiga,
acá estoy.
lloré hasta que mis ojos quedaron chinos y rojos, lo hice otra vez, mojé las páginas de mi cuaderno de poesia sin querer, la gravedad fue la que trajo estas lagrimas al papel. y al levantarme mamá me dijo parecés asiática. se dió cuenta como estuve por la noche por mi mirada, jamás porque largue una lágrima adelante de terceros. cuento con una sola mano delante de todos los que lloré, casi nadie nunca me vé llorar, lloro a oscuras y abajo de la sabana, como si tuviera cinco años, a veces lloro porque me falta amor, por decepcion, y a veces me siento mal, mal conmigo. siento que soy sensible y el corazón se me dobla a la primera, a veces me siento morir y quiero desaparecer, me siento vulnerable, a veces me admiro la paciencia con que llevo el dolor en la espalda, con todo lo que tuve que cargar desde que tengo memoria, de las cantidades de veces que me dijeron ahí voy a estar y se fueron. de las veces que me han dicho sos especial, y se van, de nuevo. pero yo me admiro. a veces, no otras, como hoy que lloré y me sentí de nuevo debil aunque se que llorar esta bien, y es humano, de hecho hice un poema sobre eso. sobre lo lindo que es llorar y descargar la furia que llevo adentro, no importa si camino sobre vidrios rotos, se volver a empezar con los pies astillados y sangrando, se volver a escribir sobre mi papel mojado de lagrimas. sé que siempre, por más que caiga,
acá estoy.
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