martes, 5 de abril de 2016

si la amas dejala ser, si la quieres dejala volar

pensé en encuadrar tu figura y colgarla en la pared blanca para que resaltes.

pensé en meterte en la cajita de cristal de arriba de mi mesita de luz
y darte todos los días un beso antes de ir a dormir.

pensé en ponerte en esas botellas de cristal y taparla con un corcho,
como hacen con los barcos recién pintados.

porque una vez que sucediste,
pensé tan solo en que fueras para mí.

pero vos no sos una de esas plumas de colores a las que puedo coleccionar.

no sos una obra de arte para exhibirte en un museo para siempre.

no sos un llavero para llevarte colgando de mi mochila.

no sos un trofeo para ponerte en la repisa y mostrarlo orgullosa.

vos sos libre.

y como dijo pity en nunca quise:
nunca fuí tu patrón y no quisiera cambiarte
y no quiero que pierdas tu personalidad.

y porque te quiero te dejo ser,
y porque te quiero te dejo volar,

y porque te quiero
me despido de vos.

que te vuelva a llevar el mismo viento que alguna vez te trajo hasta acá,
algún lugar sabrás encontrar.

no todo lo que brilla es oro

te ví sacudir el espíritu
ví tu brillo a kilómetros,
te ví tan real y tan luminoso
que crucé al otro lado del río para poder verte.

314 kilómetros es un viaje bastante largo para hacerlo a pie,
sin embargo
arrastré la mochila y me la banqué.

rema, rema, rema.
remando en un río de dulce de leche,
llevo tu remo en el mío.

verano, otoño, invierno y primavera
cuatro estaciones que me pegaron mal,
sin embargo tu brillo me invitaba a seguir,
el universo me gritaba que a tu lado iba a ser de nuevo yo.

brillabas tanto que por las noches me hacías de linterna
iluminándome el camino hacia vos,
me parecías casi imposible,
eras mi estrella guía

314 kilómetros y finalmente había llegado a destino.

314 kilómetros para encontrarme con que te había creído igual a mí,
y eramos diferentes,
de pies a cabeza;
para empezar yo nunca hubiese tirado un amor así a la basura.

314 kilómetros para darme cuenta de que no eras lo que mi mente proyectaba.

no eras oro,
eras tan solo un pedazo de metal.
y ese brillo que alguna vez me llamó la atención, ni siquiera era tuyo,
era solo el sol
reflejándose en tu insoportable cuerpo de alma gris.




voy a desaparecer

voy a desaparecer, lo sé, lo siento.

tan solo quiero renacer junto al alba como la primera vez,
en ese 30 de junio del 99.
a veces tan solo quiero caminar hacia atrás en vez de hacia delante.

voy a desaparecer
y aún así camino con una pierna renga,
renga como mi alma.

llego al mar y la marea alta parece querer arrastrarme,
vuelvo al espacio dándome un respiro y vuelven a bajarme de un hondazo.
caigo.
toco suelo, toco realidad.

voy a desaparecer, lo sé, lo siento.
ya se quebró una de mis alas y como todo en la vida,
no sé a dónde iré a parar.

sé que de esto se trata,
de pararse y dar pelea,
pero necesito un recreo para poder emparchar de nuevo el corazón,
para no desaparecer,
no quiero desvanecerme como si fuera nada,

no quiero consumirme más.

arde

no sé si es amor o qué que no calma no ruge ni llora me come los huesos me come el estrés yo quiero comerte estar donde estás ser quie...