lunes, 27 de noviembre de 2017

guardarlo todo como al principio, con la euforia intocable y las ganas recién salidas del horno, porque muchas veces es imposible retener lo que inevitablemente sucederá, ya que todo está en constante cambio, y nada permanece, ni vos ni yo, todo se transforma.
los primeros momentos se guardan en una cajita de cristal como esas que seguro tenía o tiene tu abuela, almacenar tus recuerdos de algo que nunca volverá en la RAM que es tu memoria, encender tus recuerdos como una lamparita de mesa de luz a media noche, que ilumine un poco tu habitación y después podrás dormir tranquilo, encendé mis recuerdos una última vez, a mi lado no todo fue tan malo, después prometo que me voy, solo vengo a repetirtelo, al principio todo serán ilusiones perfectas, irreales, por supuesto.

pucho suelto 3

quizás sea la primera en ir a juntar tus cenizas cuando hayan besado el suelo, juntarlas para armar un nuevo cigarro como pueda, o ponerlas a descansar en un cigarrillo si es que ya no te apetece seguir. escuché de gente que tiene el increíble valor de ser encendedor y quemar a los demás aún sabiendo que su gas va a apagarse y que su chispa desaparecerá. un solo cigarro no puede matarte, pero unos cuantos de ellos, si.
mi teoría sobre el amor y el odio es, ambos pueden tirarte abajo, pero solo con el primero uno puede volver a ponerse en pie.

pucho suelto 2

pero si puedo elegir la razón por la cual me hago cenizas quiero que sea por vos. ser tu pucho y apoyarme entre tus labios , que me sostengas entre tus manos con delicadeza. ser tu adicción aunque no quisiera matarte, y que me consumas para que los nervios no te consuman a vos, me odiás y me amás a la vez, en un interminable tirón de me quedo o me voy. tal vez algún día deje de producirte los mismos efectos, razones y me dejes en el borde de alguna mesa a medio consumir, te vayas para encontrar nuevos motivos, pero yo,
yo sé que en lo que me resta de tiempo me seguiría apagando por la misma razón del principio: todo tu ser.

pucho suelto 1

soy un pucho suelto y convivo en una cajita de cigarros con otros puchos más. nos sacan de nuestra zona de confort literalmente para ser fumados y ver como fuman a los que más queremos, algunos antes que nosotros, otros tantos después. pensar que voy por los 19 y mi envase ya se consumió 1/2, 1/2 que no volverá jamás, y no me preocupa tanto el morir sino más bien el no haber vivido nunca. nos fijamos tanto en las apariencias cuando todos somos iguales y hechos a la misma medida, alargados con dos colores, órganos de tabaco adentro, e incluso con el mismo fin y el mismo destino: todos somos puchos sueltos esperando a que algo nos encienda y luego nos consuma;
tal vez no puedas elegir el encendedor de tu muerte, pero si la razón por la que te hagas cenizas.

arde

no sé si es amor o qué que no calma no ruge ni llora me come los huesos me come el estrés yo quiero comerte estar donde estás ser quie...